sábado, 3 de noviembre de 2012

EN EL OJO DE SANDY


            Estar en el ojo del huracán es, dentro de lo malo, lo mejor que le pudo pasar a Princeton y a todos nosotros. Habrás visto la devastación que ha causado en la costa y en muchas zonas de New York. Aquí, un muerto al caérle encima una rama; muchas personas sin electricidad, agua y gas; casas dañadas; árboles caídos; carreteras y calles bloqueadas; racionamiento de gasolina. Pasé más nervios esperando a Sandy que cuando llegó. Puedes ver, escuchar sobre todo, el principio.


     
   Cuando anocheció, y ya sin electricidad, sólo se oía el ruido del viento y la lluvia. Todo negro con la noche por delante.

                 

         Como te decía, llovió menos de lo que se pensaba, lo que aminoró un poco sus consecuencias. Lo primero que hice a la mañana siguiente fue salir con la cámara y grabar los alrededores
   


          Después, paseo por las afueras de Princeton.














      Ante las imágenes, poco hay que decir ¿no crees?







           Hemos tenido mucha suerte. ¡Un Gloria, por favor! Sin olvidárme de los millones de personas que sufren la devastación de Sandy y otros fenómenos meteorológicos terribles, cuyas consecuencias vemos en los Medios sin inmutárnos. 




  

domingo, 28 de octubre de 2012

ALREDEDOR DE MANHATTAN


       Estamos esperando la llegada de "Sandy". Seguro que nos quedamos sin electricidad; el gobernador de New Jersey ha advertido de que el corte puede durar de 7 a 10 días. No queda ni un generador en toda la Costa Este. Por tanto qué mejor momento para contárte la travesía que hice el viernes alrededor de Manhattan. Un día nublado y con niebla, las fotos no han quedado como me hubieran gustado, así es la vida.



        A pesar de las nubes, fueron tres horas impresionantes. Te confieso que no estoy para contar la historia de la isla de Manhattan. Te muestro imágenes de la circunvalación.

























          Se nota que los puentes me apasionan. En su sentido físico y filosófico. Ese objetivo de unir me parece magnífico.






















            Justo cuando atravesábamos el George Washington se agotaron las dos baterías que llevaba. Quedan para otra ocasión dos de las zonas más bonitas para ver desde el Hudson: Riverside y Fort Lee.