miércoles, 16 de octubre de 2013

RADIO PALERMO FM



       Una de las experiencias más interesantes, divertidas e inesperadas en Buenos Aires, ha sido participar en un programa de radio. "La vuelta al mundo en 80 medios" está dirigido por Ernesto Coco, corresponsal de la COPE, y se emite una vez a la semana desde Radio Palermo FM. Con él colabora mi colega Javier González. Así que de buenas a primeras, me encontré con una invitación para hablar sobre "periodismo militante". Te acerco a la emisora y te presento a Ernesto y Javier. Un millón de gracias, nunca olvidaré el día tan especial que me regalastéis.











        En el programa de Ernesto dan un repaso a la política argentina y de otros países, todo con una ironía muy de aquí. Por ejemplo, estos días un problema nacional es el precio de los tomates, 50 pesos el kilo. No sabes la cantidad de páginas en los periódicos, y horas de radio y TV que ocupa el tomate. Como no podía ser menos, el premio para los oyentes consistió en un viaje al Caribe o un kilo de tomates. Y vaya si hablé de "periodismo militante", algo que para no enrollarme se resume, es mi opinión, en propaganda. Siempre he pensado, y he dicho, que el periodista tiene que ser incómodo, crítico ante cualquier poder. Palmaditas en la espalda ya recibe muchas, el poder quiero decir ¿no te parece? 

         
       Vamos a dar un paseo por unos de los barrios más deliciosos de la capital de La Argentina: Palermo Hollywood, un hervidero de tendencias, modernidad y color. Casas bajas, librerías, cafés, restaurantes, calles arboladas.








           Por lo que he podido ver hasta el momento, la ciudad está llena de graffitis.Y de "arbolitos", los cambistas. Porque otra de las características de esta tierra es el cambio de moneda. No se te ocurra utilizar una tarjeta de crédito. Todo en efectivo. En el mercado oficial, por un euro recibes 6 pesos, 8 con tarjeta y 12 en el negro o blue. No tengo la menor duda de que algunos se están haciendo de oro.





          De regalo, por aguantarme, un montón de chuches.


sábado, 12 de octubre de 2013

BUENOS AIRES A LA VUELTA DE LA ESQUINA



       Desde que llegué a esta ciudad, tras más de 12 horas de vuelo, siento como si de verdad estuviera a la vuelta de la esquina ¡Tan cerca! Tengo la suerte, una vez más, de tener unos anfitriones de lujo que convierten cada día en un apasionante descubrimiento. La actualidad manda. Da la casualidad de que la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, está ingresada a tres cuadras de aquí, en la clínica privada Fundación Favaloro. Puedes ver el ambiente.

    


       
           El origen del nombre de Buenos Aires tiene una historia curiosa. Enlaza, además, tres ciudades con gran significado para mi. En el siglo XIV,  la ciudad de Cagliari, Cerdeña, por la que puedes pasear también en un par de entregas de éste blog, veneraba a una virgen sarda: Bonaira. Unos pescadores la llevaron a Sevilla y de allí Pedro de Mendoza la trasladó al Río de la Plata. Como el hombre tenía mucha devoción por ella, llamó a la actual capital de Argentina "Puerto de Nuestra Señora de Santa María del Buen Aire". Es cierto que muchos estudios hablan de la ubicación de la ciudad: una planicie abierta donde soplan vientos de todo tipo. Puedo asegurar que es espléndida, acogedora y un poco desconchada.






       Aquí ahora es primavera y se celebra la llegada del buen tiempo por todos los rincones. En Buenos Aires te sorprende el aspecto señorial de muchos edificios; recorres avenidas y podrías estar en París; sus cafés son legendarios; los teatros maravillosos.







      Esta noche el plan es ir a "los 36 billares" a escuchar en vivo y en directo a Lidia Borda, una de las mejores cantantes de tangos. Te adelanto una de sus piezas. Recorro Buenos Aires y me encuentro con su parte combativa, el papa por doquier.









     Y sorpresas. Estoy una mañana tomando fotos en la Plaza del Congreso y se acerca Marcus Joseph con su cámara: "¿Eres fotógrafo?"; "No, soy aficionada". De esa pregunta salió una larga conversación, café y cerveza incluída. Es de Haiti, estudiante de fotografía; la mente abierta; con enormes ganas de aprender, regresar a su país y ayudar a sus hermanos haitianos. Un placer haberte conocido Marcus. Sabes que te deseo lo mejor. Lo vas a conseguir.



  
       Si quieres ver sus fotos, sólo haz click en este enlace. Le gustará y se lo merece.


   


    ¿Una de balón? Salud y hasta muy pronto. 


miércoles, 8 de mayo de 2013

MARHABA QATAR


         Qatar me recibe de nuevo con los brazos abiertos, con sonrisas y un montón de actividades por hacer. Te contaré, más adelante, la moda del jazz este año, sin olvidarme del fútbol y el olimpismo. Para abrir boca nos vamos de excursión al desierto del sur del país. Grandes dunas limítrofes con un mar interior desde el que se ve Arabia Saudí, tan cerrada sobre sí misma que cuando pregunté sobre la posibilidad de pasar unos días en su desierto, me contestaron: hay un oasis maravilloso en Abu Dhabi. Muy bien toreada la pregunta sobre todo por el añadido: eres carne de cañón. Bienvenido al desierto qatarí en un extraño día lluvioso a primeras horas; esas gotas dejan la arena limpia y mullida, te dan ganas de acariciárla.









            Lo bueno de ir entre semana, según me comenta Mohammed, mi estupendo guía a quien puedes ver en la foto de arriba, es que tienes el desierto para ti sólo. Los fines de semana, aquí viernes y sábado, media Doha viene a saltar por las dunas y bañarse en el mar. También me cuenta que durante dos semanas de marzo hay zonas con grandes flores amarillas. Tienen que ser una preciosidad. Debajo puedes ver los restos casi calcinados.


         
           
         Uno de los objetivos de Mohammed es hacerte sentir la aventura. Para ello desliza el coche duna abajo y saltas, vaya si saltas. El vértigo lo administras como quieras o puedas.




             En el desierto hay vida, mucha vida. Desde lo alto de una duna ves el mar y a unos pescadores con caña. Ni una embarcación ni redes porque es un espacio protegido. Los zorros no puedo mostrártelos porque los vi, gracias Mohammed, pero no fui capaz de "pillárlos" con  la cámara.




           Las islas son de Arabia Saudí, arrebatadas a Qatar, según Mohamed, a principios de los 90.  En la otra orilla, donde estamos, un campamento te permite tomar un café, bañarte o dar un paseo en camello.






         La amabilidad de Mohammed hace posible que veas al escurridizo zorro del desierto. Thanks again.