sábado, 11 de junio de 2016

MESA VERDE, EL ÚLTIMO REFUGIO DE LOS ANASAZI



               Es un lugar único, inimaginable. Asciendes 24 kilómetros por una carretera retorcida y ahí, a casi 2.500 metros de altitud, cerca de Durango, en el suroeste de Colorado, Condado de Montezuma, te das de bruces con una meseta cortada a tajo por cañones, donde los Anasazi buscaron y crearon su último refugio, primero en las mesas, luego incrustado en las paredes de roca.








                Es el palacio del Acantilado, los restos arqueológicos mejor conservados de esta civilización amerindia, que pobló durante casi trece siglos "Las Cuatro Esquinas", la confluencia de los actuales estados de Nuevo México, Colorado, Utah y Arizona. Cuando comenzó su declive, sobre el año 1100, se trasladó, huyó a Mesa Verde y sin herramientas metálicas ni animales construyó sus magníficos poblados de adobe, piedra o ladrillo. De los restos encontrados, se deduce su conocimiento de la arquitectura, irrigación, astronomía, cerámica, los tejidos. 










               Los primeros en acercarse a Mesa Verde en 1776 fueron unos misioneros, Francisco Atanasio Domínguez y Silvestre Vélez de Escalante. Buscaban una ruta entre Santa Fé y California. La tuvieron a su alcance, pero no lo suficiente como para encontrar las joyas que había en su interior. Eso sí, le pusieron nombre en español por sus enebros y pinos. Hasta 1873 no se conoció la existencia de poblados y, en 1891, el sueco Gustav Nordenskiöld comenzó a aplicar métodos científicos para desentrañar las maravillas que habían dejado los Anasazi.




             Todavía es un misterio por qué, antes de la llegada de los europeos a América, los Anasazi desaparecieron. Hay todo tipo de teorías, ninguna demostrada por la ausencia de documentos escritos ¿Se movieron hacia el sur debido a una gran sequía, inestabilidad social, colapso ecológico, guerras intestinas? Incluso, en un capítulo de la segunda temporada de Expediente x, se aventura la posibilidad de que fueran abducidos por extraterrestres.




                Lo que sí está demostrado es que su nombre es sólo el que le dan los Navajos al antiguo pueblo constructor de ciudades: "los antiguos o antiguos enemigos"; tenían una religión próxima a los animistas, con la Kiva como centro de ceremonias; tomaban semillas de datura, alucinógenas; es muy probable que su sistema fuera matriarcal; elegían lugares excepcionales, inaccesibles, para instalarse en paredes de cañones gigantescos, a resguardo de la lluvia y la nieve en invierno, de los calores en verano. Porque Mesa Verde tiene un clima extremo. Ha sufrido varios incendios. El peor en el año 2000, cuando con cuatro focos diferentes, ardió la mitad del parque, casi 22.000 acres.










       

               La declaración de Parque Nacional en 1906 por el presidente Roosevelt, se debió sobre todo a los esfuerzos de la periodista Virginia McClurg, quien consciente de la importancia del lugar y tras años de vandalismo y expolio, logró que se protegiera el valor incalculable de Mesa Verde. En 1978, fue declarada Patrimonio de la Humanidad.





7 comentarios:

Anónimo dijo...

Una maravilla de civilización y un gran misterio, merecerían un buena película. Gracias Tana. Besos, Charo

Borja Uruñuela dijo...

Muy interesante, no conocía nada de Mesa Verde...

María dijo...

Muy bonito Tana y como siempre acompañado con la mejor música.
Besos

Blanca Gefaell dijo...

De lo mejor de tus entradas a este blog! Qué bonito viaje! Un bico

Eva murias fernandez dijo...

Muy bonito, una pasada !!!
Y yo no sabía que existía algo así ...
Disfrútalo mucho y sigue compartiendo con nosotros para que también podamos verlo de otra manera ... Un beso

Juan Sicilia dijo...


Un sitio increíble. No había visto nada parecido ni en fotos.

Carmen dijo...

Muy interesante , siempre nos sorprendes