jueves, 23 de junio de 2011

EL TIEMPO DE LOS REGALOS II

     
      Me gusta cumplir las promesas y te dije que habría una segunda parte sobre lo que viví en New York. Aquí estoy de nuevo y antes de meterte en interiores, unas imágenes clásicas de la ciudad.


        Sí, el puente de Brooklyn, construido entre los años 1870 y 1883, une éste distrito con el de Manhattan y fue en su momento el puente colgante más largo del mundo, 1.825 metros suspendidos mediante cables de acero. Al fondo puedes ver el de Manhattan.


       Una visita obligada desde el 11 de septiembre de 2001 es la zona zero, rodeada de vallas, con un museo al lado y la iglesia de St Paul detrás, donde muchos buscaron algún consuelo. Dos imágenes: el estado en que se encuentra su reconstrucción y cómo va a quedar.



         De la iglesia lo que más me llama la atención está en el exterior: "la campana de la esperanza", regalo de la ciudad de Londres. Sonó el 11 de septiembre, el 11 de Marzo de 2004 y el 11 de Junio de 2005.


       De una historia a otra. El MoMA, Museo de Arte Moderno de NY, sigue siendo apasionante.


          Recuerdo que en 1974 pude ver allí el Guernica, de Picasso. El pintor quiso que estuviese en ese espacio hasta que en España hubiera democracia. Regresó en 1981, primero al Casón del Buen Retiro, ahora en el Reina Sofía. Pero todavía se pueden ver algunas de las mejores obras de Picasso como "Los tres músicos".


         Hay maravillas en este edificio levantado en 1920, renovado en 1964  por Philip Johnson y ampliado por Yoshio Taniguchi, detalles contados por una amable vigilante que revolvió algunos cuadernos para conseguirlos porque no los encontraba en ninguno de los folletos. Al final de la charleta, cuando le pedí disculpas por las molestias, me dijo "no, así también me entero yo".


       Destaco una serie de 30 pequeños cuadros, "The migration", de Jacob Lawrence, pintadas en 1940-41, cuando tenía 23 años. Narran la primera gran ola de emigración de los afro-americanos entre 1916 y 1919 desde el Sur al Norte, en busca de mejores condiciones de vida. En realidad la serie consta de 60 pinturas, pero las otras 30 están en Washington.




         En "The Frick Collection" no permiten sacar fotos. Merece la pena recorrer la masión situada en 1 East 70th street, al lado de Park Avenue, y repleta de Renoir, El Greco, Bruegel the Elder, Holbein the Younger, Gainsborough, Tiziano, Constable, Degas, Monet, Van Dyck, Goya,Watteau y mis favoritos: Vermeer y Turner ¡su luminosidad, su perspectiva! No me voy a enrrollar con la historia sobre cómo Henry Clay Frick logró ésta impresionante colección no sólo de pinturas, sino también de bronces, le encantaban los sátiros, y diverso mobiliario, pero te aconsejo que la busques en Internet y saques tus propias conclusiones. Mientras tanto vamos a levitar un poco.


http://www.youtube.com/watch?v=jPGTAR3ODSE&feature=related

     Después del recogimiento que te inspira "The frick", la emoción de la zona zero y la descarga de adrenalina del MoMA, un poco de marcha y shopping en Chinatown y Little Italy.





    

http://www.youtube.com/watch?v=gi1qHP8AaLk

2 comentarios:

Santiago Saiz de Apellániz dijo...

La verdad es que no reparé en que irías a NuevaYork, pero hay un libro memorable sobre la ciudad: Historias de Nueva York, del (gran) periodista Enric González.

P3p0t3 dijo...

Gracias por la foto de los puentes. Es la que a todos nos hubiera gustado hacer. Yo no pude. El dia que nos pateamos Brooklyn acabamos tan rendidos, que nos quedamos a unos metros de distancia. Pillamos un Taxi para volver, agotados.